¿Qué es una piel sensible?

Es una piel muy fina de aspecto blanco-rosado, con pequeñas venas diminutas marcadas en las mejillas. Afecta a 1/3
de la población, principalmente mujeres y se manifieasta de forma exagerada ante diversos estímulos
de la naturaleza, que normalmente no deberían causar esta irritación.

Algunos de estos factores son:
– Físicos: radiación UV, temperatura, viento…
– Químicos: jabones, afeitado, productos cosméticos.
– Psicológicos: emociones, estrés,…
– Hormonales: ciclo menstrual, menopausia…
– Otros: alimentación

¿Qué síntomas se producen?

Cuanto más sensible sea la piel menor será el umbral de tolerancia, cuasado normalmente por una alteración en su barrera
protectora. Será más reactiva a los factores externos y se agudizarán los síntomas que pueden aparecer.

Algunos de ellos son:

– Eritema (rojeces)
– Tirantez
– Ardor
– Prurito (picor)
– Intolerancia a componentes químicos

Todo ella por tanto una sensación de incomodidad

Tratamiento de pieles sensibles-reactivas

Pese a ser un tipo de piel que reacciona frente a casi cualquier producto, también va a necesitar una limpieza e hidratación y sobretodo tratamientos que ayuden a fortalecer la barrera cutánea de cara a las agresiones externas. Para ello proponemos un tratamiento especial que puedes llevar a cabo diariamente y mantener una piel sana y protegida.

Utilizaremos un jabón específico para pieles sensibles o reactivas, que va a limpiar y a proteger la piel gracias a su elevado contenido en leche de burra, superior al 30%. Además, la manteca de karité y el aceite de oliva, confiere una gran hidratación y nutrición.

Contorno de ojos: combate los tres problemas fundamentales de la zona del contorno del ojo; haciendo que se reduzcan las bolsas gracias al hidrolato de rosa damascena y el extracto de castaño de indias que favorecen el drenaje. Tiene acción antiarrugas debido al retinol que contiene la leche de burra y al ácido hialurónico de bajo peso mo­lecular que penetra en las capas más profundas de la piel. Aumento de la luminosidad en la zona del contorno del ojo ya que tiende a resercarse y parecer una piel apagada. El polvo de aloe vera y el aceite de semilla de granada, mantienen el nivel de hidratación, favoreciendo la renovación celular, e iluminando la mirada que parece más joven.

Esta crema no posee aceites esenciales por lo que se ha formulado pensando en las pieles más reactivas. También se puede utilizar en otras zonas del rostro donde existan marcas de expresión como el entrecejo o el labio superior.

Para llevar a cabo una correcta hidratación del resto de la piel de la cara ofrecemos una crema especial para pieles sensibles con los ingredientes calmantes por excelencia como son el aloe vera, el hidrolato de camomila y el aceite de lavanda. Estos se combinan con extractos que purifican y suavizan la piel como el de malva o llantén. El aceite de jojoba regula el exceso de grasa, hidratando las pieles más sensibles y reactivas.

Para completar el tratamiento facial incluimos un balsamo labial nutritivo sin aroma que ayuda a regenerar los labios, especialmente en epocas de frio.

Se puede realizar una exfoliación muy sutil cada tres o cuatro semanas pero solo en las zonas con tendencia más grasa (normalmente zona T).

Neathea