Envejecimiento de la piel

Somos lo que hemos vivido, experimentado, compartido. A medida que vamos cumpliendo años, sumamos experiencias que se reflejan en nuestra piel y llega un momento en que empezaremos a hablar de piel madura. Peses a que esta edad depende de la historia personal de cada uno, a partir de los 30 años se recomienda utilizar cosmética con tratamiento anti edad que ayuda a reducir las arrugas y marcas de expresión y aporte elasticidad a la piel.

¿Por qué se produce el envejecimiento de la piel?

La piel está formada por distintas capas. Con los años el metabolismo celular se hace cada vez más lento haciendo que estas capas pierdan sus características y se observen los signos propios de la edad como son la deshidratación y pérdida de elasticidad de la piel. Esto se produce debido a un desequilibro entre la cantidad de agua y grasa que debe existir en las capas de la piel. Además, la flora bacteriana se altera, reduciendo su acción frente a los agentes externos, lo que desencadena en una piel más sensible a ellos.  Asimismo se originan desórdenes en la pigmentación y aparecen las “manchas de la vejez”.

Hay muchos factores, sobre todo externos, que hacen que la piel se seque aun más. Estos son: los factores climáticos (frío, sol, viento), la contaminación, el tabaco, la alimentación, la climatización (aire acondicionado, calefacción) o los productos de cuidado personal que contengan químicos o sustancias derivadas del petróleo. Todo ello favorece el envejecimiento precoz del rostro.

¿Qué características tiene una piel seca-madura?

  • Aspecto tirante
  • Con cierta tendencia a resquebrajarse y descolgarse
  • Sensible a los cambios de temperatura
  • Se aprecian los pequeños vasos capilares
  • Tacto áspero
  • Piel deshidratada
  • Se pela y descama con facilidad
  • Casi transparente y sin brillo

 

¿Cómo prevenir el envejecimiento de la piel?

Lo ideal es iniciar los cuidados a una edad temprana de diferentes formas: utilizando una protección adecuada frente a la exposición al sol, adoptando un estilo de vida saludable y una alimentación equilibrada, y especialmente utilizando cosmética ecológica rica en principios activos. Todo ello ayudará a prevenir el envejecimiento prematuro, así como a lucir una piel bonita y saludable a largo plazo.

¿Cómo tratar una piel seca o madura?

Dos veces al día es esencial llevar a cabo una rutina de limpieza con un jabón específico para pieles deshidratadas. En nuestro caso será el jabón Bio hidratante. El aceite de oliva, la manteca de karité y el aceite esencial de geranio, ayudarán a conservar la humedad propia de la piel, nutriéndola en profundidad. Además, aportan firmeza, billo y elasticidad. Al retirar el jabón evitar frotar la cara con la toalla, y secar dando pequeños toquecitos.

El siguiente paso es aplicar nuestro serum anti-edad. Este contiene retinol presente en la leche de burra que contribuye a mantener la piel firme, mientras que el ácido hialurónico de bajo peso molecular, ayuda a ralentizar el envejecimiento de la piel aportando elasticidad. Los aceites de semilla de granada y frambuesa ayudan a hidratar en profundidad.

Por último aplicaremos nuestra crema indicada para pieles secas que aportará una hidratación profunda gracias a los aceites de almendras dulces, oliva y rosa mosqueta; que se suma al efecto regenerador y anti envejecimiento de la centella asiática y la leche de burra. El hidrolato de rosa damascena actúa como un tonico natural, calmante y descongestionante.

Este tratamiento se puede usar de forma ocasional como tratamiento de choque cuando la piel esté muy seca cada tres o cuatro semanas coincidiendo con la regeneración celular. También se puede usar a diario si se aplica sobre una piel seca y con gran concentración de arrugas.

Será muy importante mantener la piel protegida diariamente con la aplicación un protector solar y aplicar cada 10 días una mascarilla exfoliante o un serum deotxificante para eliminar las toxinas acumuladas en la piel y favorecer su regeneración.

Envejecimiento de la piel

Somos lo que hemos vivido, experimentado, compartido. A medida que vamos cumpliendo años, sumamos experiencias que se reflejan en nuestra piel y llega un momento en que empezaremos a hablar de piel madura. Peses a que esta edad depende de la historia personal de cada uno, a partir de los 30 años se recomienda utilizar cosmética con tratamiento anti edad que ayuda a reducir las arrugas y marcas de expresión y aporte elasticidad a la piel.

¿Por qué se produce el envejecimiento de la piel?

La piel está formada por distintas capas. Con los años el metabolismo celular se hace cada vez más lento haciendo que estas capas pierdan sus características y se observen los signos propios de la edad como son la deshidratación y pérdida de elasticidad de la piel. Esto se produce debido a un desequilibro entre la cantidad de agua y grasa que debe existir en las capas de la piel. Además, la flora bacteriana se altera, reduciendo su acción frente a los agentes externos, lo que desencadena en una piel más sensible a ellos.  Asimismo se originan desórdenes en la pigmentación y aparecen las “manchas de la vejez”.

Hay muchos factores, sobre todo externos, que hacen que la piel se seque aun más. Estos son: los factores climáticos (frío, sol, viento), la contaminación, el tabaco, la alimentación, la climatización (aire acondicionado, calefacción) o los productos de cuidado personal que contengan químicos o sustancias derivadas del petróleo. Todo ello favorece el envejecimiento precoz del rostro.

¿Qué características tiene una piel seca-madura?

  • Aspecto tirante
  • Con cierta tendencia a resquebrajarse y descolgarse
  • Sensible a los cambios de temperatura
  • Se aprecian los pequeños vasos capilares
  • Tacto áspero
  • Piel deshidratada
  • Se pela y descama con facilidad
  • Casi transparente y sin brillo

 

¿Cómo prevenir el envejecimiento de la piel?

Lo ideal es iniciar los cuidados a una edad temprana de diferentes formas: utilizando una protección adecuada frente a la exposición al sol, adoptando un estilo de vida saludable y una alimentación equilibrada, y especialmente utilizando cosmética ecológica rica en principios activos. Todo ello ayudará a prevenir el envejecimiento prematuro, así como a lucir una piel bonita y saludable a largo plazo.

¿Cómo tratar una piel seca o madura?

Dos veces al día es esencial llevar a cabo una rutina de limpieza con un jabón específico para pieles deshidratadas. En nuestro caso será el jabón Bio hidratante. El aceite de oliva, la manteca de karité y el aceite esencial de geranio, ayudarán a conservar la humedad propia de la piel, nutriéndola en profundidad. Además, aportan firmeza, billo y elasticidad. Al retirar el jabón evitar frotar la cara con la toalla, y secar dando pequeños toquecitos.

El siguiente paso es aplicar nuestro serum anti-edad. Este contiene retinol presente en la leche de burra que contribuye a mantener la piel firme, mientras que el ácido hialurónico de bajo peso molecular, ayuda a ralentizar el envejecimiento de la piel aportando elasticidad. Los aceites de semilla de granada y frambuesa ayudan a hidratar en profundidad.

Por último aplicaremos nuestra crema indicada para pieles secas que aportará una hidratación profunda gracias a los aceites de almendras dulces, oliva y rosa mosqueta; que se suma al efecto regenerador y anti envejecimiento de la centella asiática y la leche de burra. El hidrolato de rosa damascena actúa como un tonico natural, calmante y descongestionante.

Este tratamiento se puede usar de forma ocasional como tratamiento de choque cuando la piel esté muy seca cada tres o cuatro semanas coincidiendo con la regeneración celular. También se puede usar a diario si se aplica sobre una piel seca y con gran concentración de arrugas.

Será muy importante mantener la piel protegida diariamente con la aplicación un protector solar y aplicar cada 10 días una mascarilla exfoliante o un serum deotxificante para eliminar las toxinas acumuladas en la piel y favorecer su regeneración.

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