En el post de hoy, os vamos a contar un poco más sobre la vida de nuestros burros, dónde y cómo viven en nuestras instalaciones para proporcionarnos nuestro ingrediente estrella: la leche de burra.

Nuestros burros se encuentran en una granja situada en Sieteiglesias de Tormes, un pueblecito cerca de la ciudad de Salamanca. En esta granja de ganadería extensiva, disponen de 25 hectáreas de prados por los que disfrutan en libertad y pastando a demanda, relacionándose entre ellos como una familia. A parte de alimentarse del pasto de los prados, complementamos su dieta con forraje y cereales, como avena o cebada, procedente de cultivos ecológicos, proporcionándoles con todo esto una dieta equilibrada con todos los nutrientes que necesitan.

En uno de los prados, se encuentra la nave de ordeño que tiene unos 200 m2. En esa finca viven las burras gestantes y las que están en periodo de lactancia, junto a sus crías. También nuestro garañón – así se llama el semental de los burros-. Este prado se encuentra dividido para poder realizar la actividad de ordeño. Los dos primeros meses desde el parto, el 100% de la leche es para la cría. A partir de ese momento y durante todo el periodo de lactancia, se realizan 2 ordeños diarios, obteniendo un total de 2 litros de leche por burra al día, que se destinan a nuestros productos de cosmética y nutrición. A los buches (así se llaman las crías de los burros), se les acompaña la alimentación de leche materna con cereales como la avena y la alfalfa.

Por otra parte, tenemos en una finca donde viven los animales que no están ejerciendo ninguna actividad productiva. Estas son, las burras que se encuentran en la fase de descanso reproductivo, pues no se las cubre todos los años, y también aquellos buches que se encuentran en fase de crecimiento. Estos animales se encuentran pastando libremente y son atendidos a diario al igual que los demás.

En definitiva, nuestros burros viven en un régimen de total libertad, donde disfrutan de los pastos y de la naturaleza con la máxima tranquilidad. Y algo que es muy importante para ellos, es que siempre conviven con su familia. Recordemos que la raza asnal de estos animales es la zamorano-leonesa que se encuentra en peligro de extinción. La razón de nuestro proyecto es promover la conservación este magnífico animal, además de aprovechar un ingrediente único y con propiedades tan especiales, que integramos en cada uno de nuestros productos, obteniendo una gama de alta cosmética BIO.

Nuestra empresa tiene como misión y objetivos unos criterios de rigor y excelencia que se compromete a cumplir en su actividad diario. Para ello controlamos tanto la alimentación como el cuidado de los animales, de la manera más sostenible posible e intentando contribuir al desarrollo rural de zonas más desfavorecidas.

Nuestro burro Pirata

Nuestro burro Pirata

Detrás de nuestros productos se encuentra toda una cadena de valor y de procesos realizados con consciencia y cuidado, para ofrecer lo mejor a nuestros clientes Sin embargo, de lo que nos sentimos más que orgullosos es de poder ofrecer además de productos de calidad y eficacia, la filosofía de vida que llevó a este proyecto a convertirse en una realidad. Cada día trabajamos para aportar nuestro granito de arena a un futuro mejor para nuestro planeta.

Para saber más sobre la vida de nuestros burros puedes seguirnos en nuestras redes sociales en facebook e instagram donde publicamos un montón de historias sobre ellos ¡Anímate y visitanos!

Neathea