La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, regula nuestra temperatura y nos protege de agentes externos porque es una barrera muy efectiva, pero debemos tener en cuenta que necesita hidratación para estar en buen estado de salud.

Es cierto que cualquier parte de nuestro cuerpo puede resecarse, pero existen zonas más propensas y momentos en los que notamos más deshidratación. Cuando esto ocurre, la piel se vuelve rígida, rugosa, incluso a veces enrojecida, descamada y agrietada.

Entre los factores que favorecen la piel seca es habitual el clima, cuando hace mucho frío, estamos en ambientes secos y áridos o abusamos de la calefacción. También el exceso de agua puede perjudicarnos, por tener un alto contenido en cloro, por utilizar agua demasiado caliente o determinados productos de higiene. En algunas personas, es una cuestión hormonal o debido a alguna patología concreta. Por otro lado, no hay que olvidar que el sol, el natural envejecimiento de la piel, algunos tejidos y determinado trabajos también producen sequedad.

Partes del cuerpo que con más frecuencia están afectadas por la piel seca

  • Los labios, que tienden a agrietarse con los cambios de temperatura y la excesiva humedad (Por cierto, recuerda que no es conveniente humedecerse los labios con la saliva porque es contraproducente, solo provoca más sequedad).
  • Manos, por el uso de productos químicos o los cambios de temperatura.
  • Pies, especialmente en los talones, que tienen una piel muy gruesa y suele agrietarse cuando pasamos mucho tiempo de pie o usamos calzado inadecuado.
  • Codos y rodillas, porque también tienen una piel muy gruesa, por el roce de la ropa o a causa de determinadas posiciones que adoptamos de manera repetitiva y hacen que estás zonas estén en continuo contacto con superficies de apoyo.

 

¿Qué podemos hacer para combatir la sequedad de la piel?

Y ¿cómo solucionarlo? Te damos algunas ideas:

  • Usando productos específicos de hidratación. (En nuestro caso, te recomendamos la nueva crema para pieles secas de Neathea: Manteca Reparadora Bio, elaborada con leche de burra y otros ingredientes 100% naturales, ecológicos y certificados; sin siliconas, ni parabenos, ni conservantes, ni elementos derivados del petróleo)
  • Reduciendo el tiempo de ducha y hacerlo con agua templada.
  • Utilizando humidificadores cuando el ambiente sea muy seco.
  • Hidratando la piel con regularidad
  • Protegiéndonos del frío, viento, lluvia.
  • Evitando exfoliaciones demasiado profundas.
  • Bebiendo abundante agua y cuidando la alimentación.

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